El Castillo de Monreal, en Dos Barrios

Por experiencia, creo que la mejor forma de descubrir un castillo es llegar a él caminando, pese al calor, pese al cansancio, pese a todo.

Mi penúltima escapada fue al Castillo de Oreja, desde Ocaña y, una vez superada la Mesa, llegué a él por caminos y senderos. El pequeño viaje fue especial pues desde lo alto de la meseta que alberga gran parte de la comarca de Ocaña –la ciudad donde murió Rodrigo Manrique– pude ver, a lo lejos, tanto el castillo como la ciudad abandonada de Oreja. Fue a partir del descenso (de unos cincuenta metros en poca distancia) cuando la antigua fortaleza desapareció de mi vista y a cada colina que superaba desde su base, crecía mi ímpetu y ganas por advertir sobre el horizonte escarpado este castillo tan mítico.

Cuando finalmente logré avistar el Castillo de Oreja, luego de unas agotadoras horas caminando, la experiencia fue genial. Desde el comienzo del promontorio pude observar en su cúspide como se levantaban los restos del castillo árabe que durante un tiempo fue la Marca de Al-Andalus hasta que las tropas cristianas, allá por el siglo XII, lograron dominar la zona.

Este pequeño viaje me dejó con las ganas de planificar otra jornada parecida, así que puse en mi agenda la visita a otro castillo singular. En ese caso, a cuarenta kilómetros de Oreja, en el límite sur de la Mesa de Ocaña.

Sensación rural
Sensacionrural, reserva casa rural en Yepes, Lillo, Villarrubia de Santiago, Ocaña y otros pueblos de la Mesa y Toledo.

Para aquellos y aquellas que sientan interés por esta y otras rutas de la Mesa de Ocaña, tengo que decir que el número de casas rurales y alojamientos en cada uno de los pueblos es bastante amplio y de gran calidad. En el caso de no residir en alguna de las poblaciones de la comarca de Ocaña, la opción de alojarse por la zona es lo mejor. A partir de ahí, se tiene mayor libertad para realizar éste u otro itinerario.

Hacia el Castillo de Monreal

En una nueva escapada, motivado por descubrir nuevos castillos en la zona más caliente y bélica del siglo XII del medievo español, decidí aventurarme en un larga caminata hacia el Castillo de Monreal, al que oficialmente también denominan de Dos Barrios y que, como pude comprobar por lo que me dijeron en la población manchega más cercana, también llaman el Castillo de la Vega.

Iglesia de Santo Tomás Cantuariense
Iglesia de Santo Tomás Cantuariense, en Dos Barrios

Es una de las construcciones antiguas más solitarias que he visitado. También, una de las más bellas; la soledad siempre da un toque de gallardía. Pero sin duda, es uno de los lugares, una vez alcancé el castillo, con las mejores vistas de la vega y el llano de Toledo y Ciudad Real.

El castillo fue construido por los musulmanes en algún momento entre los siglos XI y XII y, junto con los castillos de Alboer, Oreja y Alharilla, se convirtió en parte de la línea defensiva que los Almohades poseían en Toledo para defenderse de los avances cristianos. Cuando Alfonso VIII conquistó la zona, el castillo pasó a manos de la Orden de Santiago, quienes también administraron los demás castillos de la región hasta que en 1493, cuando los Reyes Católicos incorporaron a esta orden de clérigos-soldados a la nueva corona de España, pasó a manos estatales.

La razón por la que al castillo se le llama de Dos Barrios es porque se cree que esta población estaba dividida en dos: una parte que rodeaba al castillo y la otra, en el actual Dos Barrios, a unos nueve kilómetros del castillo. Esta distancia, que puede ser un poco extensa para la época de la que hablamos, tal vez tenga que ver con los tiempos belicosos en los que se vivía por aquel entonces. Los cristianos, una vez conquistado el castillo a los árabes, establecieron su frente justo allí e hicieron retroceder a la población unos kilómetros por seguridad. Eso o antes de la conquista del castillo, en el proceso de repoblación de la corona de Castilla, se creo un primer asentamiento a unos ocho kilómetros de la fortaleza.

En cualquier caso, este castillo, aunque no es de gran tamaño, tuvo que ser imponente. Poseía una torre semicircular, dos naves, un aljibe, una entrada al castillo con bóvedas, muy similares a las del Castillo de Oreja. Hoy día, desgraciadamente, hay que forzar la imaginación para conseguir una imagen de ese esplendor porque está bastante derruido.

Pero lo que aún impresiona es la posición privilegiada y estratégica donde se encuentra. Desde lo alto del promontorio se puede divisar el resto de la provincia de Toledo hacia el sur, y me atrevería a decir que también parte del norte de Ciudad Real. Desde luego, desde el punto de vista militar, poseer este castillo otorgaba una gran ventaja para controlar la zona.

Vista desde el Castilllo de la Vega

Alcanzar este castillo es relativamente sencillo. Si el pueblo de partida es Dos Barrios, simplemente hay que seguir la carretera comarcal TO-2935 durante 9 nueve kilómetros hasta el propio castillo. Si se opta por La Guardia, al este, o Huerta de Valdecarábanos, al oeste, solo habrá que circular o caminar por la CM-4006 hasta llegar al cruce con la TO-2935. A continuación un mapa con la ubicación exacta del castillo.

 

Sensación rural
Sensacionrural, reserva casa rural en Yepes, Lillo, Villarrubia de Santiago, Ocaña y otros pueblos de la Mesa y Toledo.

En un espacio de unos cuarenta kilómetros, que es la distancia aproximada entre el Castillo de Monreal y el de Oreja, durante el siglo XI y XII se debieron suceder las batallas entre unos, los árabes, que no querían perder el control del centro de la península, y los otros, los cristianos, que no cejaban en su empeño de dominar las tierras más allá del Tajo.

Sordo Medina
Redactor, articulista y escritor.

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